4 a.m.
me despierto ronroneando tu nombre tu boca, tus dientes, tu camisa verde cuadrillé me estiro toda sobre mis pensamientos doy vueltas y maúllo agudo un colectivo irrumpe desde afuera e ilumina mi habitación a través de la cortina quiero dormir antes de que amanezca entonces decido tres cosas, uno: hoy no me castigo más, dos: ahora pertenecés a mis recuerdos, tres: pronto vas a volverte olvido, tres bis: para siempre o quizás hasta mañana cierro los ojos sueño cosas que no entiendo doy vueltas ronroneo, de nuevo, tu nombre esto es un ejercicio de olvido que consiste en tres simples pasos uno: te pienso varias veces dos: me estiro toda tres: me perdono y sigo.